Medicina fetal diagnóstica para salvar vidas desde el vientre

La medicina fetal, subespecialidad de la ginecología y obstetricia, se ha perfilado en México como una opción para detectar anomalías letales de manera oportuna en la vida fetal, las cuales con un tratamiento adecuado pueden ser revertidas para mejorar la posibilidad y calidad de vida de los niños.

Pioneros en introducir esta subespecialidad en el país en el 2012, el grupo de expertos mexicanos comandados por el especialista en medicina y cirugía fetal, Rogelio Cruz Martínez, ha salvado la vida de más de 300 bebés que durante su gestación padecieron anomalías como malformaciones y soplos cardiacos, entre otros.

En entrevista con Notimex, el doctor Cruz Martínez, responsable de la Unidad de Cirugía Fetal del Hospital de Especialidades del Niño y la Mujer de Querétaro, explicó que la medicina fetal “se especializa únicamente por estos bebés en vida fetal y todas las enfermedades que pueden acontecer y diagnosticarse oportunamente y dar un tratamiento”.

En este sentido, detalló que algunos de los padecimientos que pueden ser detectados en vida fetal mediante una ecografía (ultrasonido) de alta resolución, van desde problemas físicos como tumores en el cerebro, afectaciones en la tráquea y la tiroides, hasta deficiencias cardiacas como el inadecuado desarrollo del corazón.

“Todos los diagnósticos de medicina fetal se hacen por una ecografía de alta resolución, con equipos con una resolución tan alta que se puede tener una imagen para tener una certeza diagnostica del 100 por ciento.

En las manos de especialistas, con esta tecnología se pueden detectar problemas muy sutiles como malformaciones, que al bebé le falte un dedo, que tenga un soplo cardiaco; además se puede evaluar la circulación sanguínea y la velocidad de flujo y como están desarrollándose sus órganos

Rogelio Cruz Martínez

Además, se pueden descubrir problemas urinarios, gastrointestinales, en la columna vertebral, en las extremidades y huesos que no se encuentren desarrollándose correctamente.

Resaltó que este ultrasonido se debe realizar en las semanas 12, 20 y 32 del embarazo para ir monitoreando el desarrollo morfológico y neurológico del bebé.

“A las 12 semanas se puede hacer una evaluación donde se observan todos sus órganos que aunque no estén todavía bien desarrollados se puede detectar mucha patología letal y se pueden hacer estudios de diagnóstico de cromosomas desde las 10 semanas”, expuso.

Detalló que con los estudios de cromosomas que se pueden efectuar por análisis del líquido amniótico o de la sangre del feto en un laboratorio de genética, se puede conocer la estructura del DNA y asegurar al 100 por ciento que el bebé no tenga síndrome de Down u otro problema cromosómico.

En cuanto a los análisis en la semana 20, el médico enfatizó en que “se hace una ecografía que llamamos la ecografía morfológica donde se evalúa cada una de las partes del cerebro, cada una de su estructura, el cuerpo calloso, el cerebelo hasta llegar al cuello, para detectar tumores y el bocio”.

El último ultrasonido se realiza a las 32 semanas, donde se hace un estudio del funcionamiento neurológico del feto y la función de la placenta.