historia

El día 21 de octubre de 1860, Don Claudio García reunió un grupo de españoles para formar en Puebla “una Junta de Beneficencia Española que socorra a los nacionales que por cualquier motivo necesiten de los auxilios de la Junta”. La reunión se efectúo en la casa de Don Nicolás de Teresa, calle de la Compañía Numero 10, y “A pesar de ser 22 los concurrentes, se considero que, con respecto a los españoles residentes en esta ciudad formaban mayoría, pues varios de ellos estaban facultados por muchos de los ausentes para votar”. De esta memorable reunión nació la actual “Sociedad Española de Beneficencia de Puebla,” cuyo primer Presidente fue Don Domingo Gómez de Rueda.

El primero de los beneficiados por la novísima Sociedad, fue el español Don Domingo Ipiña, que en estado de demencia se encontraba abandonado en el Mesón de San Francisco Gerónimo, en esta ciudad. El socorro impartido consistió en una asignación diaria de cuatro reales (Octubre de 1861). La segunda obra de beneficencia llevada a cabo por la Sociedad fue a costear los gastos de entierro del compatriota Don Lorenzo Gómez. (Marzo de 1862) El tercer socorro fue concedido al español Don José María García, demente, que se mando a Veracruz y de allí a la Habana en donde parecía tener parientes. (Noviembre de 1862).

No ha sido posible conocer el número de socios que formaban entonces la Institución. Solo cabe suponer que no pasaban de 150, según el siguiente fragmento del Acta de 14 de septiembre de 1862.

La benéfica Institución aparece con un paréntesis de seis años para la atención de los enfermos en ella recluidos. El ingeniero D.Carlos J. S. Hall presentó el proyecto premiado en el concurso abierto para el efecto y fue él el designado para llevar a cabo la realización de su citado proyecto, cuya obra no terminó por haberse ausentado de ésta. El Señor Ingeniero Don Carlos Bello se hizo cargo de la dirección de las obras hasta terminar las que se habían presupuestado.

En el Acta del 30 de Noviembre de 1906 se dio cuenta con el oficio de la Beneficencia Pública del Estado, concediendo a la Sociedad Española de Beneficencia de Puebla, todas las franquicias de la Ley expedida el 24 de febrero de 1900, la cual se refiera a instituciones de beneficencia privada.En el mes de mayo 1909 fue inaugurada la nueva Casa de Salud, trasladándose a ella los enfermos de la antigua casa de la calle de los Perros.

Dicho traslado tuvo que ser hecho precipitadamente, porque los temblores registrados en el mes de abril del año anterior habían puesto a la vieja Casa en las condiciones más alarmantes. Y fue tan providencial el traslado, que al día siguiente de aquél, una gran parte del vetusto edificio se desplomo.

Durante la epidemia de la gripa maligna que asoló a Puebla a fines de 1918 hubo en esta ciudad más de doscientas defunciones diarias, víctimas de aquella luctuosa enfermedad. A nuestra Casa de Salud ingresaron sesenta atacados de dicha gripa, la mayor parte de ellos en estado de suma gravedad y ni uno solo de ellos perdió la vida: todos salieron por su propio pié.

La Junta cumple con el grato deber de señalar los nombres de una de las Directivas cuya actuación se señalo notoriamente en la vida de nuestra Sociedad.

Don Benigno Rodríguez Presidente.- Don Ignacio Menéndez, Vicepresidente. – Don Andrés Huerta, Secretario.- Don Alejandro Quijano, Tesorero.- Vocales Propietarios: Don Juan Aldama, Don Bernardo Fernández, Don Eladio Martínez Pando, Don Demetrio García, Don Federico Zatarain, Don Leoncio Cámara, Don Blas Cuadra, Don Juan Sánchez Jorcano.- Vocales Suplentes: Don Agustín Roji, Don Tomas Cañarte, Don José F. Samperio, Don Pedro Sainz, Don Carlos Azpuru, Don Jesús Amandi, Don Francisco Robredo, Don José Abascal.

No podríamos considerar completo este pequeño boceto histórico de la “Sociedad Española de Beneficencia de Puebla” si dejaran de figurar en él los nombres de Don Narciso Bassols, Don Andrés Huerta, Don Miguel Fernández y Menéndez y don Aurelio Rodríguez, Secretarios que fueron de la Institución. En el delicado desempeño de sus cargos, presentaron estos buenos compatriotas.Es preciso no olvidar que el principio de la prosperidad de nuestra Institución parte de 1915.

De entonces acá Don Benigno Rodríguez y Don Antonio Fernández Río, poniendo al servicio de la Sociedad Española de beneficencia de Puebla, su tiempo. Su inteligencia, su entusiasmo y su perseverancia, han podido tener la satisfacción de ver formada la actual Casa de Salud que puede llevar con orgullo el nombre de Española.

La Sociedad Española de beneficencia de Puebla es una Institución que debe llenar de legítimo orgullo a los que le han dedicado su cariño y sus esfuerzos personales: el solo puede ostentar con gallardía su condición de española.Y no es esto sólo, que no es poca cosa, lo que los enfermos reciben en nuestra Casa de Salud: son en ella objeto de los maternales cuidados de un grupo de santas mujeres que en el noble desempeño de una misión altísima, se han propuesto reemplazar a la cabecera de los enfermos la dulce solicitud de aquellos venturosos que, aunque ausentes, todavía tienen la dicha de poseer la madre.

Estas nobles criaturas son las Madres Josefinas, a las que en estas líneas queremos tributar el más grande testimonio de nuestra gratitud.Nosotros anhelamos que nuestra Sociedad tenga la importancia que el bien de muchos y el decoro de todos los españoles pasados sin que el libro de Actas, única fuente de información con que se cuenta, de luces sobre aquella interrupción de su vida social; el día 13 de diciembre de 1867, aparece la ultima Acta de lo que podríamos llamar primera época.El 11 de enero de 1874, el Canónigo Don Francisco Álvarez Valenciano convocó a una junta para “la renovación de la extinguida “Sociedad Española de Beneficencia” y ayudando de Don Claudio García y Don Luis Rueda, reorganizo la Institución que funciono bajo la Presidencia de Don Vicente de la Hidalga.Deseando seguir paso a paso la vida de esta Sociedad hemos inquirido el origen y fecha de su Patronato y solo hemos hallado que en Acta del 13 de enero de 1874 se fijó el 10 del mismo mes del año siguiente “para festejar a la Augusta Patrona, la Purísima Virgen María, según lo proviene el Art. 14 del Reglamento”. La función se celebro con la mayor pompa en el Templo de la Compañía de Jesús y el Señor Cura de Acatzingo, Don Francisco Gómez, ocupo la Sagrada Cátedra.

A partir de la sesión celebrada el 31 de diciembre de 1882, no volvemos a encontrar señales de vida de nuestra Institución, hasta el 26 de mayo de 1889. En aquella sesión “se acordó por unanimidad conceder facultades amplias a la Junta Directiva para que disponiendo de los fondos que actualmente posee- la Sociedad- se encargue de la compra de una casa, muebles, etc., etc., que pueda servir de asilo a los españoles que lo necesiten”. La Junta cumplió la misión que le fue encargada, comprando una casa en la calle de los Perros, detrás de la Iglesia de San Francisco, que fue el primer ensayo de Casa de Salud de la Sociedad. Dicha casa fue inaugurada el 2 de mayo de 1890, siendo el primer médico-director Don Francisco Marín. Después de este ameritado Doctor, han prestado sus valiosos servicios en nuestra Casa de Salud, los Señores Doctores Don Francisco Sánchez y Don Feliciano Hernández. La Institución guarda de estos magníficos médicos un recuerdo grato e imperecedero.

Actualmente tienen a su cargo la asistencia médico-quirúrgica de la citada Casa de Salud, los Señores Doctores Don Isaac del Río, Don Agustín Galindo y el futuro médico Don Manuel Marquéz. De la inteligente y celosa atención prestada por ellos a nuestros enfermos son el mejor testimonio el porcentaje insignificante de fallecimientos que ocurren en el establecimiento, debiendo hacerse notar que la mayoría de éstos han acaecido en pensionistas que ingresaron cuando su enfermedad había alcanzado su grado máximo de gravedad.

El día 16 de abril de 1903 se encargaron de la asistencia de los enfermos las Madres Josefinas.

En la sesión del 25 de octubre del año citado anteriormente fue autorizada la Junta Directiva para comprar al Rancho de Calva ocho mil metros para la construcción de una nueva Casa de Salud, en vista de que la de la calle de los Perros carecía de todos los requisitos indispensables aconsejados por la higiene.

Tenemos ya establecido en la Casa de Salud un Gabinete de Electroterapia en el que podemos hacer no menos de 27 aplicaciones electromédicas, y un Gabinete de Microscopio dotado con microscopio Spencer, binocular, de la mejor calidad conocida, en donde estamos en condiciones de ejecutar toda clase de análisis y preparaciones de vacunas, para las necesidades del establecimiento, lo mismo que para nuestros asociados.

La Institución que por ser española debe merecer el interés, el cariño y el esfuerzo de todos los que todavía aman la patria lejana: nuestra bendita España.

Puebla, Julio de 1923.
Junta Directiva de la Sociedad Española
De Beneficencia de Puebla.