¿QUÉ ES EL CÁNCER DE MAMA?

Mes de lucha contra el Cáncer de Mama     
Las células de nuestro cuerpo se dividen constantemente y proliferan de manera ordenada para reparar tejidos e ir sustituyendo los tejidos viejos por tejidos nuevos y sanos. El cáncer es la proliferación descontrolada y desorganizada de células que pueden invadir tejidos vecinos e irse a otras partes del cuerpo invadiendo otros órganos (metástasis) y en algunos casos puede causar la muerte, dependiendo del estadio clínico en que se encuentre.

El cáncer de mama es aquel que se origina en las células de la mama.
Es importante saber que un tumor no es sinónimo de cáncer. La palabra “tumor” es un término médico para referirse a cualquier bolita de tejido sobrante que aparezca en cualquier sitio del cuerpo. La mayoría son benignos y son muy comunes en la mama. Algunos ejemplos de tumores mamarios benignos son: fibroadenomas, quistes, fibrosis, y lipomas.
¿Qué puedo hacer para detectar oportunamente el cáncer de mama? La Organización Mundial de la Salud, normativas de distintos países,así como diferentes asociaciones científicas y organizaciones no gubernamentales recomiendan que las mujeres practiquen:
• Mamografía anual o bianual a partir de los 40 años de edad
• Exploración clínica mamaria anual a partir de los 25 años de edad
• Autoexploración mamaria con la finalidad de conocer sus senos

¿Qué hace la diferencia?
1. La detección temprana, importa mucho saberlo oportunamente.
2. Rapidez en el diagnóstico, salva vidas.
3. El cáncer se vence con tratamiento adecuado.

Somos el único hospital en Puebla que ofrece los tamizajes más completos.

Nos preocupamos por la salud y bienestar de tu bebé.
Hoy queremos compartirles a todos los futuros papás que en el Hospital Beneficencia Española de Puebla, nos preocupamos por los nuevos integrantes que están por llegar a sus familias.
Es por eso que dentro de nuestros servicios de maternidad, contamos los programas de tamizaje neonatal e intervención temprana más importantes en México, que brindan la tranquilidad y seguridad de descartar enfermedades o padecimientos, o bien, en caso de detectarlos atender oportunamente al recién nacido para mejorar su calidad de vida y la de su familia.
Son tres tamizajes neonatales que tenemos:
El programa Támica (Támi-k), que es un tamiz metabólico ampliado con el que podemos detectar de 69 hasta 76 enfermedades metabólicas con tan solo 4 gotas de sangre.

El programa Áudica (Áudi-k) que un tamiz auditivo permite detectar un rango de pérdida auditiva.

Y el programa Cárdica (Cárdi-k) que es un tamiz cardiaco permite detectar a tiempo en el bebé 7 cardiopatías congénitas.

En los tres programas de tamizaje neonatal no solamente se hace la detección oportuna, sino que se brinda seguimiento médico especializado para mejorar la calidad de vida del paciente.
Así que ya lo saben, para aquellas parejas que próximamente tendrán a su bebé, soliciten los servicios de maternidad más completos en el Hospital Beneficencia Española de Puebla y adquieran estos programas de tamiz para la tranquilidad y seguridad de una mejor calidad de vida de su bebé y de ustedes.

Si presentas alguno de estos síntomas en tu periodo es mejor que vayas al doctor

Cada día, miles de mujeres en el planeta tienen su menstruación. A pesar de que ha existido desde el principio de los tiempos, el periodo menstrual continúa siendo un tema tabú y la información de la que disponemos no es tan amplia como nos gustaría.

Las falsas creencias y la información incompleta han provocado que no pongamos mucha atención en las señales de nuestro cuerpo y pasemos por alto situaciones que tal vez indiquen que tenemos un problema de salud.

La ginecóloga Sara Bautista nos explicó cuáles son los síntomas que podrían ser señal de anormalidades en tu ciclo menstrual y, por lo tanto, es mejor que visites al médico para asegurarte de que no es nada grave.

#1 Duración
Lo común es que el ciclo menstrual de una mujer dure entre 4 y 7 días. Si tu periodo se prolonga por más de ese tiempo podría deberse a un desequilibrio hormonal, efectos secundarios de algún medicamento, presencia de quistes o fibromas uterinos.

#2 Abundancia
Sabemos que es un poco definir qué es “abundante” y qué no lo es, pues cada organismo es diferente. No obstante, si observas que hay un rotundo cambio en el número de toallas higiénicas o tampones que usas en el día, podemos decir que tu periodo es más abundante que antes. Por ejemplo, si antes cambiabas la toalla cada 4 horas y ahora es necesario hacerlo cada 2 horas, podemos considerarlo una señal de alerta.

Esto también podría ser provocado por quistes ováricos, fibromas, desequilibrio hormonal, hiperplasia endometrial (engrosamiento anormal de la pared del útero), pólipos uterinos o problemas de coagulación, además de que puede dar pie a otras alteraciones en la salud, como la anemia.

#3 Mal olor
Si bien la menstruación tiene un olor muy característico, debemos estar muy atentas a un cambio en el mismo, sobre todo si se torna mucho más fuerte o se asemeja al aroma del pescado.

Esto podría ser indicador de que tenemos una infección en nuestra zona íntima, la cual es provocada por una bacteria que, si no se elimina, es posible que cause mayores problemas, sobre todo a largo plazo.

#4 Fiebre y/o vómitos
Además de cólicos, el ciclo menstrual puede acarrear otras molestias como cansancio o un leve dolor de cabeza, lo cual es normal. Lo que no es saludable es que presentes fiebre, vómito y dolores de cabeza muy intensos, ya que pueden ser indicadores de un desequilibrio hormonal y es necesario que te revise un médico.

#5 Sangrado entre periodos
Un sangrado a mitad del ciclo (es decir, antes del día 28), es señal de que algo no está bien. Si sólo son unas cuantas gotas, podría significar que hay un leve desequilibrio hormonal; lo cual no es grave, pero de todos modos debes ver a tu ginecólogo. Por el contrario, si el sangrado es más abundante, podría ser un síntoma de infección, embarazo fallido o algo más serio, por lo que debes acudir cuanto antes a una revisión.

5 señales de que el dolor abdominal podría ser cáncer de páncreas

Es inevitable no aterrarse con la palabra «cáncer» de por sí (a pesar de que ese estereotipo debería dejarse atrás), pero cuando se conoce cuál es el órgano que acompaña a esta palabra, ese terror puede aumentar o disminuir. «Páncreas» es una de las últimas que queremos escuchar, ya que es uno de los tipos de cáncer más peligrosos y con menor tasa de supervivencia.

Según especialistas, una de las razones por las que este cáncer es tan difícil de curar es porque detectarlo a tiempo es casi imposible. Y al ser el dolor abdominal un síntoma tan común, hay otros síntomas del cáncer de páncreas de los que deberías estar al tanto.

1. Aspecto de las heces
Si notas que el aspecto de la materia fecal es diferente a siempre, tal vez deberías prestar más atención. Cuando las heces se ven muy pálidas y poco densas es un signo de que no hay una absorción adecuada de los nutrientes, una de las funciones que cumple el páncreas con su producción de enzimas para digerir y absorber los nutrientes de los alimentos.

Si notas esto no significa que tengas que preocuparte, pero sí prestar más atención y realizar los estudios correspondientes para asegurarte de que tu páncreas está funcionando bien.

2. Diagnóstico repentino de diabetes
El páncreas es el principal productor de insulina y también el órgano que controla los niveles de azúcar en sangre, pero cuando éste no trabaja adecuadamente, se puede presentar una diabetes de tipo 2. Si tu peso es saludable y mantienes una dieta sana, no deberías desarrollar una diabetes, a menos que tu páncreas esté comprometido.

 

3. Náuseas después de comer comida chatarra
Si te sientes nauseoso después de comer, principalmente comida con alto contenido de grasa, es posible que sea por un problema en el páncreas. Esto se debe a que el páncreas produce enzimas que ayudan al cuerpo a digerir las grasas adecuadamente.

Es por eso que probablemente sientas malestar después de comer alimentos como hamburguesas, pizza, aguacate y otros con mucha grasa.

4. Pérdida de peso abrupta
Perder peso es algo que muchos desean y por lo que se esfuerzan, pero si notas que a pesar de mantener tus hábitos alimenticios de siempre, pierdes más y más peso, tal vez deberías preocuparte. En muchos casos la pérdida de peso está asociada a problemas digestivos o una enfermedad del páncreas.

Por eso es recomendable consultar con un especialista si notas que pierdes demasiado peso sin ninguna explicación.

5. Tipo de dolor abdominal
Si bien el dolor abdominal puede tener infinitas razones para ocurrir en el cuerpo, este dolor es uno de los síntomas más comunes de diferentes condiciones del páncreas. Pero la forma en que se presenta este dolor podría indicar si es una pancreatitis o si es algo más grave como un cáncer.

Si la molestia comienza en el abdomen y se irradia a la parte inferior de tu espalda, podría ser un signo de cáncer de páncreas.

De todas formas, el dolor abdominal a veces se confunde con otros problemas de salud como el reflujo, y por eso es importante prestar atención a otros síntomas que podrían indicar un cáncer de páncreas.

Como ves, el cáncer de páncreas puede ser una enfermedad letal, pero también existen diferentes maneras de prevenirlo a tiempo. Es muy importante que siempre tengas presentes estos síntomas para estar alerta.

La diferencia siempre estará en cuán a tiempo detectas la enfermedad.

¿Embarazada? Estas son las recomendaciones de nutriólogos para no subir tanto de peso

“Tienes otro ser humano creciendo dentro de ti, por supuesto que tienes que comer por él también” y “aprovecha que estás embarazada y come todo lo que tengas ganas” son algunos de los “consejos” que a menudo reciben las futuras mamás.

Pero ¿acaso es cierto que deberían comer por dos? La realidad es que no, eso es una excusa en la que muchas se refugian para comer absolutamente todo lo que quieren y sentirse libre de culpas. Es comprensible y de seguro muchas lo han hecho alguna vez, pero los médicos no recomiendan subir demasiado de peso durante el embarazo, tanto por la salud de la madre como por la del bebé.

Por eso, si quieres que sea un embarazo saludable para ti y para tu bebé, lo mejor será que sigas estos consejos…

¿Comer el doble?
La cantidad de calorías extras que necesitas consumir no es el doble: durante los 3 primeros meses de embarazo lo recomendable es consumir alrededor de 1.800 calorías diarias, durante el segundo trimestre 2.200 y en los últimos 3 meses 2.400.

¿Qué comer?
Otra concepción errada que se tiene sobre el embarazo es que es el momento ideal para satisfacer todos los antojos y comer todo aquello de lo que siempre te privas. Si bien es una etapa en la que les podemos hacer más caso a nuestros antojos, es muy importante no perder de vista que todo lo que comemos es lo que nutre al bebé, por lo nuestra prioridad debe ser consumir alimentos sanos y ricos en nutrientes.

Ingerir comida con alto contenido de azúcar y grasa saturada puede tener consecuencias negativas para el bebé y también para ti, claro.

Los alimentos más recomendados, entonces, son las frutas, las verduras y las proteínas magras. También es importante el consumo de carbohidratoscomplejos y grasas insaturadas.

Ejercicio: ¿sí o no?
Hay un mito de que no se debe realizar ejercicio durante el embarazo porque podría ser peligroso. No obstante, los médicos aseguran que practicar un deporte (por más leve que sea) es esencial para que tanto la madre como el niño se mantengan en buena forma en los 9 meses. Lo más conveniente es que cada mujer consulte con su médico sobre cuáles son las mejores opciones para su caso.

Algo tan simple como una sesión de yoga de 10 minutos o una caminata pueden marcar la diferencia a la hora de mantenerte en forma. Las mujeres con embarazos libres de complicaciones realizan al menos 150 minutos de ejercicio aeróbico por semana a una intensidad moderada.

Suficiente descanso
Encontrar una posición cómoda para dormir durante el embarazo (especialmente en los últimos meses) puede ser todo un desafío. De todas formas, es muy importante que la madre descanse al menos 8 horas por noche, ya que la falta de sueño puede contribuir al aumento de peso y al enlentecimiento del metabolismo y así provocar más apetito.

¿Cuánto está bien subir?
Es un hecho que las mujeres suben de peso durante el embarazo, pero la cuestión está en cuánto aumentan y cuál es la cantidad que en realidad deberían aumentar. Según el Instituto de Medicina en Estados Unidos, las mujeres cuyo peso está por debajo del normal deben aumentar entre 12 y 18 kilos, aquellas con peso normal deben aumentar entre 11 y 15 kilos, las que tienen sobrepeso deben aumentar entre 6 y 11 kilos, y las que padecen obesidad deben subir entre 4 y 9 kilos.

Riesgos
Un estudio realizado en el Centro para la prevención y el control de enfermedades en Estados Unidos halló que el 47 % de las mujeres que daban a luz habían engordado demasiado durante su embarazo. Y esto no solo pone en riesgo su salud, sino que también implica un daño para el bebé que puede nacer con un tamaño demasiado grande, provocar problemas en el parto y luego desarrollar obesidad durante sus primeros años de vida.

Un problema muy común que también se da en mujeres es que no logran deshacerse de los kilos extra del embarazo y eso tiene consecuencias negativas en su salud como el aumento de azúcar en sangre y la diabetes. Lo más recomendable es que cada futura madre acuerde con su médico qué dieta debería seguir y hasta cuántas kilos puede subir. Es esencial el consumo de frutas, verduras y proteínas, pero también se debe dar lugar a los antojos no tan saludables de vez en cuando.

6 cosas que le suceden a tu cuerpo cuando dejas de tomar alcohol

¿Alguna vez te preguntaste cómo sería tu vida sin alcohol? Seguro que conocer esta realidad te estimulará a ir por el camino de la moderación la próxima vez que caiga una copa en tus manos.

Esto es todo lo que cambiará si te propones no acudir a este tipo de bebidas con tanta frecuencia:

1. Dormirás mucho mejor
Un estudio reciente publicado en la revista Alcoholism: Clinical & Experimental Research indica que el consumo de alcohol antes de dormir incrementa los niveles de patrones de las ondas alfa, los cuales ocurren cuando el cerebro está en actividad aunque estemos en reposo. Como resultado, la calidad del sueño desciende de forma notoria.

Por tanto, si eludes el alcohol tu cerebro no estará en estado de alerta y podrás dormir con más profundidad.

2. Vas a comer mucho menos
Según una publicación del American Journal of Clinical Nutrition, beber alcohol nos impulsa a comer mucho más. Una cantidad limitada de bebidas alcohólicas puede aumentar la actividad del hipotálamo y esto hace que nuestro sentidos sean más sensibles al olor de la comida y tengamos el deseo de ingerir una mayor cantidad de alimentos.

3. Consumirás menos calorías
Beber alcohol incrementa la ingesta diaria de calorías. Una copa de margarita, por darte un ejemplo, aporta más de 300 calorías. Por consiguiente, si eliminas el alcohol de tu dieta te ahorrarás esas calorías extra que estuviste consumiendo hasta ahora.

4. Tu piel se verá hidratada y más tersa
Tu piel lucirá mucho más hidratada y suave al dejar de beber alcohol. Lo que ocurre es que tu cuerpo estará en mejores condiciones de absorber toda el agua que necesita. A su vez notarás que los parches de color rojizo alrededor de la nariz y en las mejillas comenzarán a desvanecerse.

5. Ahorrarás dinero
Esta es una razón obvia…al dejar de beber, todo el dinero que gastabas con este propósito permanecerá en tu billetera.

6. Tendrás un mejor estado de ánimo
Se sabe que el exceso de alcohol puede provocar trastornos de conducta que pueden transformarse en algo muy grave. Si dejas de tomar bebidas alcohólicas, tu estado de ánimo en general mejorará y tu autoestima se elevará, lo cual influirá en tu comportamiento hacia las demás personas y hacia ti mismo.

 

Es increíble saber cuántos beneficios trae dejar de beber. Solo queda en ti comenzar a tener un estilo de vida mucho más sano.

¿Qué tal si transformas el estrés en éxito?

Se podría decir que el estrés se ha convertido en el arma más letal del siglo XXI y lo más irónico del caso es que somos nosotros mismos los que lo creamos y permitimos que se apodere de nuestras vidas.

¿Qué es el estrés? Aunque no podamos explicar exactamente qué es, absolutamente todos sabemos cómo nos hace sentir esa mezcla de ansiedad e inquietud cuando nos invade. Y hoy en día todos hablan de él como una sensación más: frío, calor, diversión, estrés y padecerlo se ha vuelto completamente normal, incluso aquellos que no se estresan tienden a creer que el problema son ellos.

Pero si perteneces al grupo de los que siempre están estresados es hora de que decidas que ya fue suficiente y de priorizar tu salud. Pero ya que hacer desaparecer el estrés por arte de magia es imposible, sí puedes proponerte convertirlo en algo positivo que te ayude a tener un mejor rendimiento.

Planifica, revisa y sé proactivo
La mayoría de las veces la principal responsable del estrés es nuestra propia falta de organización y planificación. Si comenzamos a trabajar con tiempo suficiente y nos preocupamos por hacer todo en su debido momento, de seguro nos ahorraremos mucho de ese estrés.

Es importante coordinar todas nuestras tareas y nos aseguremos de prever todo lo que pueda surgir a último momento.

Ejercítate   
Todos asociamos la palabra «ejercicio» con esfuerzo y cansancio, pero cuando estamos estresados practicar deporte es una de las mejores formas para aliviar el estrés. No solo es muy beneficioso para el bienestar físico, sino que también es ejemplar para despejar la mente y olvidarse de todo aquello que nos provoca ansiedad por un rato.

Nutre tu cuerpo

Es hora de aprovechar este momento en que queremos combatir el estrés para mejorar los hábitos alimenticios, ya que todo lo que comemos influye en cómo nos sentimos. El azúcar y la comida chatarra no son alimentos que contribuyen con nuestra salud mental, sino que por el contrario, son grandes disparadores de ansiedad.

Pero si optamos por alimentos naturales y saludables, nos ayudarán a lidiar mejor con el estrés. De esta manera estarás sacándole el máximo provecho a este problema.

Respira profundo
Puede sonar un poco simple o inútil, pero la respiración lo es todo. Si te encuentras muy estresado y sientes que no hay nada a tu alcance para aliviarlo, solo cierra los ojos e intenta respirar mejor, lentamente, y poco a poco verás como la tranquilidad llega a tu cuerpo. Escúchate a ti mismo, recuérdate lo genial que eres y toda la seguridad en ti mismo volverá. No solo podrás vencer el estrés, sino que aprenderás una efectiva técnica para usar cuando y donde quieras.

Menos estímulos y más descanso
La Universidad de San Diego realizó un estudio que comprobó que el promedio de tiempo que las personas invierten consumiendo información o entretenimiento es de 11.8 horas por día. Según los investigadores, cuando nuestro cerebro se ve abrumado por tanta información le resulta más difícil distinguir cuál es la que le sirve y cuál no.

Si reduces el volumen de estímulos que le proporcionas a tu mente por día, no solo te sentirás mucho menos estresado, sino que podrás aprovechar mejor de aquella información que sí necesitas.

No hay peor combinación que una cabeza estresada y al mismo tiempo negativa. Es importante que por más estresados que nos encontremos, jamás perdamos de vista la importancia de mantener una perspectiva positiva.

Si pensamos que todo va a ir bien, aumentamos muchísimo las chances de que de hecho vaya bien, en cambio si creemos arruinaremos todo con nuestra ansiedad, es probable que así sea.

Como ves, de todo se puede sacar algo bueno, incluso algo tan perjudicial como el estrés puede transformarse en algo beneficioso y puede enseñarnos grandes lecciones.

5 trucos para combatir el MAL ALIENTO que no sabías

Abrir la boca te da miedo. Temes que el terrible aliento que suele salir de ella espante a quienes te rodean. Ahora bien, dado que permanecer con la boca cerrada toda tu vida no parece una solución factible, hoy queremos regalarte algunos trucos para que le pongas un fin absoluto a este problema.

#1 Hilo dental
Lo primero es lo primero: debes asegurarte de que tu boca esté completamente limpia. Y, para ello, es preciso que acudas al hilo dental una vez al día. Esta medida es indispensable para remover los restos de alimentos que se acumularon entre tus dientes y en las encías, y así evitar que florezcan las bacterias responsables del mal olor.

#2 La lengua
A la hora de cepillarte los dientes, ¿qué tanta atención le prestas a tu lengua? Tienes que saber que si en verdad deseas acabar con el mal aliento también tendrás que cepillarla. Y es que su superficie algo rugosa favorece la acumulación de restos de alimentos y todo tipo de bacterias. Por tanto, después de cepillarte los dientes, ¡dedícale algo de tiempo a tu lengua!

#3 ¿Pastillas?
Las pastillas de menta no curan el mal aliento, lo tapan por unos momentos y, al final del día, pueden contribuir a acentuarlo. ¿Por qué? Debido a que estas pastillas suelen contener bastante azúcar y esta representa un verdadero manjar para las bacterias bucales.

#4 La alimentación
La alimentación incide en todo y tu aliento no es la excepción. Por un lado, hay comidas que por su terrible hedor contribuyen a la halitosis; claros ejemplos son el ajo y la cebolla. Por el otro, hay alimentos, como la carne, que se adhieren a las piezas dentales y a las encías y, al ser más difíciles de remover, propician la acumulación de bacterias culpables del mal aliento.

#5 Té verde
El té verde y sus poderosas propiedades antibacterianas te ayudarán a disfrutar de ese aliento fresco al que tanto aspiras. ¿Quieres potenciar los beneficios de esta variedad de té? Entonces, agrégale una ramita de canela; sus aceites esenciales también contribuirán a aplastar el hedor.

Pon en práctica estos trucos y, si el mal aliento persiste, no dejes de consultar a tu médico. Puede que otros problemas de salud estén incidiendo en tu olorosa situación.

5 graves errores que dañan tu piel y que cometes antes de irte a dormir.

Algunas partes de nuestro cuerpo como la cara necesitan cuidados especiales por su delicadeza y porque todos los días está expuesta a las inclemencias y contaminantes del ambiente, sin embargo, limpiarlo con frecuencia ya no es suficiente para mantenerlo sano y sobre todo joven.

A veces al concluir nuestra rutina diaria, en las noches no ponemos atención y cometemos errores que evitan que tengamos un cutis radiante, toma nota y evita estas fallas para lograrlo.

#5 No lavarse la cara
Durante el día la piel del rostro está expuesta a los contaminantes y la suciedad que hay en el aire, mismas que se acumulan en ella. Es importante limpiarla antes de ir a dormir pues durante el sueño la piel se regenera y se deshace de las células muertas para darle paso a las nuevas.

Cuando no lo haces este proceso no se lleva a cabo y las células que no se eliminaron se acumula y obstruyen los poros evitando que el cutis respire.

#4 Usar fundas de algodón
La seda o el satín son las mejores telas para cubrir las almohadas. El algodón es un material duro y áspero al contacto con la piel, lo que provoca que las arrugas se marquen con mayor facilidad que con la seda o el satín.

#3 Lavar la ropa de cama con detergente
Tal vez sea hora de que reconsideres cambiar el jabón con el que lavas tus fundas de almohadas. Los químicos que contiene pueden irritar e inflamar la piel durante el sueño e incluso causar erupciones cutáneas. Se recomienda que la limpieza se haga con un detergente sin perfume y sin suavizante.

#2 Revisar tus redes sociales
La luz azul que desprenden los dispositivos causa severos trastornos en el sueño lo que provoca que no descansemos bien, a su vez estas consecuencias se ven reflejadas en nuestro rostro. Además de alterar el sueño, la luz estimula la aparición de las líneas de expresión y de las arrugas.

#1 Usar crema hidratante solo en el rostro
Tendemos a pensar que la única parte del cuerpo que necesita ser humectada es la cara, y nos olvidamos del resto. Lo adecuado es hidratemos el cuerpo con la intención de lubricarlo y darle atención a esas partes que tienden a resecarse.

5 reglas sobre la hidratación que siempre deberíamos seguir.

La hidratación es muy importante, tanto es así que si no estamos completamente hidratados, muchas funciones de nuestro organismo comienzan a fallar lentamente.

Por eso mismo, te quiero contar cuáles son las reglas de hidratación que debes tener en cuenta para evitar problemas con el paso del tiempo.

1. Si vas a hacer deportes bebe mucha agua todo el tiempo
La deshidratación es algo más común de lo que piensas, sobre todo si haces ejercicio. Muchos estudios han demostrado que la mayoría de los deportistas de elite están deshidratados antes de comenzar cualquier competencia, así que si estás por competir, lo mejor será que comiences a beber agua.

2. Presta atención a tu orina
La orina siempre tiene que ser de color claro o amarillo pálido. Presta atención a esto, pues si se torna oscura y es escasa, significa que estás deshidratado.

3. Existen otras opciones además del agua
Si bien lo ideal es beber agua las veces que sea necesario, puedes complementarlo con otras opciones como las bebidas deportivas que cuentan con electrolitos o las frutas como la sandía, el melón y las naranjas.

 

Recuerda además que no es necesario que bebas los dos litros de agua al día, pues la comida también tiene agua y el desayuno, si es que tomas café o té también cuentan.

4. Bebe agua tibia
Beber agua tibia puede ser la diferencia entre sufrir un choque térmico o no. El agua helada o demasiado caliente provoca problemas de equilibrio interno. Lo ideal es mantener el agua a una temperatura templada, sobre todo cuando el clima es demasiado frío.

5. Toma agua antes de cada comida
Esto no solo te ayudará a mantenerte hidratado, sino que además colaborará con la pérdida de peso y podrás mantener la línea. Por ejemplo puedes beber el primer litro cuando te despiertas, otro litro media hora antes de comer, medio litro 2 horas después de cada comida y un vaso pequeño antes de acostarte.

Eso sí, esto debes hacerlo solo si estás acostumbrado a beber más de dos litros de agua al día. Si esto no es así, empieza por beber tan solo un vaso antes de cada comida. Verás que cuando te quieras acordar, estarás tomando toda el agua que tu cuerpo necesita.

Aunque no lo creas, beber la suficiente cantidad de agua diaria también te ayudará a dormir mucho mejor.