El impacto del cáncer cervicouterino en el mundo es devastador, siendo la segunda causa de muerte en la mujer y la primera causa como padecimiento oncológico en naciones en vías de desarrollo. Aunque el cáncer invasivo de cuello uterino es una enfermedad potencialmente prevenible sigue siendo un problema de salud pública debido a que afecta con una frecuencia desproporcionada a los países menos desarrollados.
En México la incidencia de cáncer cervicouterino para el año 2000 fue de 9801 casos, entre un total de 91,913 neoplasias malignas registradas. Esta enfermedad ocupó en este año el primer lugar entre las neoplasias del sexo femenino, y constituyo el 69.7% entre los cánceres del sistema genital femenino. En el mismo año se diagnosticaron 11,749 casos de carcinoma in situ del cuello uterino, cifra que representa 54.5% de los diagnósticos de cáncer cervical y que refleja un importante avance, en todo el país, en el diagnóstico temprano de la enfermedad, respecto a la cifra de 18.8% referida anteriormente por el Instituto Nacional de Cancerología de México.
El cáncer cervicouterino tiene una evolución lenta, por lo que es posible detectarlo y tratarlo a tiempo. Es una enfermedad evitable y 100% curable cuando se le detecta y diagnostica oportunamente.
En la Clínica de displasias se diagnostica y trata oportunamente el cáncer del cuello de la matriz. Entendemos por diagnóstico oportuno del cáncer del cuello cuando lo detectamos en su etapa inicial, no avanzado (cáncer invasor); en esta última etapa disminuyen las posibilidades de curación.
• La colposcopía es un procedimiento altamente confiable para la detección y diagnóstico de lesiones del cuello uterino en etapas tempranas.
La colposcopía es un procedimiento que permite explorar el aparato genital inferior femenino sin originar molestias, sencillo, a través de la colocación de un espejo vaginal, visualizando los tejidos externamente por medio de un microscopio llamado colposcopio; a través de él se puede identificar si la vulva, vagina, cuello uterino, perine o ano, son normales o anormales (siempre y cuando sea realizado por un médico experto).
• La displasia es una lesión previa al cáncer, también llamada lesión precancerosa o precursora, que puede ocurrir en el cuello de la matriz. La displasia se caracteriza porque las células presentan cambios en su morfología, que pueden ser observadas al microscopio por personal habilitado en el diagnóstico de displasia.
El cáncer del cuello de la matriz es un problema de salud en nuestro país ya que cada 2 horas muere una mujer por esta causa.
El cáncer del cuello de la matriz es una enfermedad cuya evolución lenta, da la oportunidad de detectarse a tiempo.
Se sabe que la causa del cáncer cervicouterino es la infección por el Virus de Papiloma Humano (VPH).
- Si el Papanicolaou reporta una lesión precancerosa, la paciente debe ser referida a una Clínica de Displasias donde puede curarse con el tratamiento adecuado.

La Clínica de Displasias es un lugar diseñado y establecido especialmente para la atención de pacientes cuyo resultado de Papanicolaou indica la presencia de Infección por Virus de Papiloma Humano, lesiones premalignas o precancerosas (displasia) o cáncer del cuello de la matriz.
80% de la población sexualmente activa esta infectada por el virus del papiloma humano.
El personal que proporciona atención en la Clínica de Displasias es:
• Ginecólogos u Oncólogos colposcopistas
El colposcopista observa directamente el cuello de la matriz a través del colposcopio, que es un aparato con una lente de aumento (20 a 40 veces) que permite detectar en ese momento si existe algún cambio que parezca infección por VPH, lesión precancerosa (displasia) o cáncer.

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