6 claves efectivas para dejar de quejarte de una vez y para siempre

“Quejarse es inútil y una pérdida de tiempo.

No lo pienso hacer nunca”.

Stephen Hawking

¿Eres consciente de la cantidad de veces al día que te quejas? Me refiero a todas las quejas: las pequeñas porque la cola del banco es interminable y las abarcativas porque la economía del país es un desastre. Probablemente esta sea la primera vez en tu vida que te detienes a pensar cuántas veces al día te quejas.

Es que vivimos en una sociedad inconformista por definición en la que promovemos a diario una tendencia a la queja. Por supuesto, si no existiera cierto grado de inconformidad con determinadas situaciones nos quedaríamos siempre estancados en el mismo lugar. Se trata más bien de entender que esa ideas superadoras que surgen en forma de quejas pueden canalizarse por otros caminos…

Quejarse daña nuestra autoestima y nuestras relaciones personales. Por eso, hoy te contamos 6 claves para que dejes de quejarte y abraces la vida en todo su esplendor:

1# Empieza por ser consciente
Ser consciente de que te quejas es el primer paso para dejar de hacerlo. Para lograrlo tienes que tener en cuenta que pensar en el pasado y preocuparnos por el futuro no tiene sentido. Entonces, quejarse por las acciones realizadas y por lo eventos que puedan sucedernos en el futuro es un ejercicio inútil. Mejor reflexiona sobre tu presente, disfruta todo lo que tiene para ofrecerte y resuelve las situaciones a medida que van ocurriendo. Imagina todo lo que puedes lograr hoy.

2# Piensa en positivo

En teoría parece muy rápido y sencillo, pero, en la práctica, no lo es tanto. Transformar lo pensamientos negativos en positivos requiere una dosis cotidiana de fuerza de voluntad. Si antes de verbalizar la queja pasamos ese pensamiento por un tamiz interno, lo transformamos en positivo. En consecuencia, nuestro rol cambia: nos movemos del lugar de víctimas y habilitamos una mirada más abierta con respecto a nuestra realidad. Cultivar pensamientos positivos es una de las claves fundamentales para dejar de quejarse.

3# Juzga menos

Nadie es mejor que nadie y todos cometemos errores. Esto es así básicamente porque somos seres humanos con nuestras virtudes y nuestros defectos. Busca lo positivo en cada persona, agradece el encuentro con cada uno de ellos y no emitas juicios. También deja de juzgarte a ti mismo: aparta ese deseo de controlar todo y esa ansiedad que generan las posibles consecuencias. Hazte más elogios y felicítate a ti mismo por cada paso dado.

4# Cambia tu perspectiva

Recuerda que la decisión está en ti. El mundo a tu alrededor puede ser más o menos caótico, pero eres tú quien decide su efecto en tu realidad. No dejes que una mala noticia en el informativo amargue tu día y mucho menos le arruines el día a otra persona. Antes de emitir una queja, justo en ese momento que llegan las palabras a tu boca, respira y reflexiona. ¿Esta queja ayuda a construir una propuesta mejor? ¿Existe una forma constructiva en la que pueda brindar un aporte o será mejor callar? Este tipo de preguntas cambian tu perspectiva y te ayudan a tomar conciencia de que no existe una única salida.

5# Aprende a adaptarte

Puedes que estés pensando que cuando te quejas es porque te ves inmerso en una situación injusta de la que no querías formar parte. Bien, este tipo de situaciones nos suceden con frecuencia pero la clave está en evitar estancarnos en la queja y tener la capacidad de adaptarnos a la nueva situación. Los cambios que se dan en nuestra vida siempre ocurren por una razón. Permite que transcurran y fluye con ellos.

6# Sé responsable por tus actos

Tu presente no es casualidad. Los actos que realizaste en el pasado te condujeron al lugar en el que te encuentras hoy y todos es fruto de tus propias decisiones. El control de tu vida no lo tienen esas personas de las que te quejas, lo tienes tú. Admite tus errores y sigue adelante. Evita dedicarles tu atención a los errores de los demás. Mejor coloca tu energía en perseguir tus sueños: ¡solo tú puedes traerlos a tu vida!

Las quejas se esparcen como humo contaminando tu interior y las personas que te rodean. Por eso, es muy importante que empieces a tomar conciencia de esta realidad y que logres cambiarla. Recuerda que puedes superarte a ti mismo y, en el camino, ayudar a otros a que logren también este objetivo.