5 graves errores que dañan tu piel y que cometes antes de irte a dormir.

Algunas partes de nuestro cuerpo como la cara necesitan cuidados especiales por su delicadeza y porque todos los días está expuesta a las inclemencias y contaminantes del ambiente, sin embargo, limpiarlo con frecuencia ya no es suficiente para mantenerlo sano y sobre todo joven.

A veces al concluir nuestra rutina diaria, en las noches no ponemos atención y cometemos errores que evitan que tengamos un cutis radiante, toma nota y evita estas fallas para lograrlo.

#5 No lavarse la cara
Durante el día la piel del rostro está expuesta a los contaminantes y la suciedad que hay en el aire, mismas que se acumulan en ella. Es importante limpiarla antes de ir a dormir pues durante el sueño la piel se regenera y se deshace de las células muertas para darle paso a las nuevas.

Cuando no lo haces este proceso no se lleva a cabo y las células que no se eliminaron se acumula y obstruyen los poros evitando que el cutis respire.

#4 Usar fundas de algodón
La seda o el satín son las mejores telas para cubrir las almohadas. El algodón es un material duro y áspero al contacto con la piel, lo que provoca que las arrugas se marquen con mayor facilidad que con la seda o el satín.

#3 Lavar la ropa de cama con detergente
Tal vez sea hora de que reconsideres cambiar el jabón con el que lavas tus fundas de almohadas. Los químicos que contiene pueden irritar e inflamar la piel durante el sueño e incluso causar erupciones cutáneas. Se recomienda que la limpieza se haga con un detergente sin perfume y sin suavizante.

#2 Revisar tus redes sociales
La luz azul que desprenden los dispositivos causa severos trastornos en el sueño lo que provoca que no descansemos bien, a su vez estas consecuencias se ven reflejadas en nuestro rostro. Además de alterar el sueño, la luz estimula la aparición de las líneas de expresión y de las arrugas.

#1 Usar crema hidratante solo en el rostro
Tendemos a pensar que la única parte del cuerpo que necesita ser humectada es la cara, y nos olvidamos del resto. Lo adecuado es hidratemos el cuerpo con la intención de lubricarlo y darle atención a esas partes que tienden a resecarse.